Viñeta

18 may 2009

Leche materna versus fórmula


Las formulas adaptadas para la alimentación infantil, representan el esfuerzo científico de crear un producto que se asemeje lo más posible a la leche materna.

Dr. Ángel Duarte,
Pediatra.


No existe en el mundo ningún alimento que se asemeje en propiedades nutritivas y beneficios a la leche materna: causa menos alergias, es gratuito, es conveniente, pues está listo en el momento en que se necesita, su sabor es aceptado inmediatamente por los niños, está siempre a la temperatura ideal, contiene factores de defensa contra muchas enfermedades y tiene la composición nutricional requerida por un bebé en crecimiento acelerado, quien al final del primer año de vida habrá triplicado el peso con el que nació.

Desafortunadamente, ya sea por razones médicas o más comúnmente por el trabajo de la madre, existen algunos niños que no podrán ser amamantados por sus madres, y es exclusivamente en estos casos en que las fórmulas adaptadas surgen como una alternativa en la alimentación del bebé. Ningún niño menor de 12 meses debe ser alimentado con leche entera de vaca, pues ésta carece de los nutrientes requeridos para el óptimo desarrollo del niño y su composición puede desencadenar múltiples alergias y propiciar la aparición de serios trastornos digestivos.

Las fórmulas adaptadas para la alimentación infantil, representan el esfuerzo científico de crear un producto que se asemeje lo más posible a la leche materna. Al compararlas con la leche entera de vaca, encontramos ventajas en relación a su mejor digestibilidad, mejor aporte de vitaminas y minerales, un perfil de grasas que se asemeja más al que encontramos en el seno materno, factor esencial para el desarrollo cerebral y visual de los niños.

Tipos de fórmulas
Existen fórmulas especiales para alimentar a bebés con enfermedades particulares, por ejemplo, las fórmulas antirreflujo se emplean en niños que regurgitan cantidades importantes de leche. Las fórmulas sin lactosa se usan para alimentar a los bebés con intolerancia a dicho nutriente. Para los pacientes que tienen alergia a las proteínas de la leche de vaca, es posible usar fórmulas de soya, aunque en muchos casos puede haber alergia cruzada entre la proteína de la soya y la de la leche de vaca. Si esto sucede, será necesario usar una fórmula hidrolizada o “hipoalergénica”.

Es inapropiado alimentar a un recién nacido con preparados artesanales de soya, pues ésta carece de los niveles de calcio requeridos por un cuerpo en crecimiento acelerado. Las fórmulas de soya, en cambio, están fortificadas con ese nutriente.
Algunos tratan de justificar que es preferible alimentar a un bebé con fórmula, puesto que permanecen satisfechos por un período más largo antes de volver a sentir apetito. Esto es cierto, debido a que cuesta más digerir las fórmulas adaptadas.

Ventajas
Una de las ventaja de la fórmula es que puede ser administrada por el padre, permitiéndole descansar a la madre.
Ningún alimento creado por el hombre supera a la leche materna. En un mundo perfecto, todo bebé sería nutrido exclusivamente con seno materno los primeros 6 meses de vida; pero cuando la lactancia materna es imposible, las fórmulas adaptadas son la mejor opción.

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